Crisis del Coronavirus: diagnóstico sobre su impacto y consejos para atravesarla

Desarrolladores, constructores, inversores, brokers, profesionales y trabajadores diversos del sector se ven directamente afectados por el cierre de las obras, de oficinas comerciales y la incertidumbre en la que entraron los proyectos por lanzar. Algunos referentes del sector compartieron su análisis de la situación.

Como el resto de la economía argentina, el real estate -y la actividad inmobiliaria en particular- atraviesa momentos sumamente difíciles como consecuencia del aislamiento social decretado por el Gobierno para contener la crisis sanitaria del Coronavirus. Si bien los profesionales y empresas manifiestan su apoyo a las medidas tomadas, los efectos de la parálisis económica preocupan. Ante ello, hay que analizar posibles estrategias para resolver las principales urgencias y, dado que el cese de actividades no durará por siempre, estas semanas de cuarentena pueden ser aprovechadas para capacitarse, repensar el negocio y proyectar cómo recuperarse cuando la tormenta pase.

Sobre la situación que vive el sector, Damián Tabakman, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU), expresó: “Estamos muy preocupados. En primer lugar, por los temas de salud. Pero también por darle continuidad a las empresas desarrolladoras que están con las obras paradas, salarios y obligaciones que afrontar, e ingresos mermados. Dependiendo de cuánto dure la parálisis y de qué envergadura termine siendo el apoyo estatal, las empresas saldrán más o menos afectadas por lo que está ocurriendo”.

Adolfo Curi, presidente de Grupo Posadas, desarrolladores de parques industriales y logísticos, contó cómo su compañía cursa la cuarentena: “Cerramos la oficina pero estamos trabajando desde las casas. Los proyectos no se frenan. Es más, sirve para ponerle más foco y avanzar en condiciones. Pero -admitió- el 1 de abril íbamos a arreglar una obra de 70.000 m2 que, por último, pospondremos su inicio hasta que se normalice la situación, no solo sanitaria sino también económica “.

Luis Guido, director de Grupo Idea Desarrollos (GRID), expresó su preocupación por no saber “de qué manera continuará todo esto” y relató que “en lo inmediato -y hasta que todo vuelva a la normalidad- el personal de la oficina se encuentra realizando teletrabajo desde sus casas, con posibilidad de acceder a la información a distancia utilizando un sistema de gestión (en la nube) e interactuando cada uno con su interno IP y videoconferencias por distintas aplicaciones “.

Y agregó: “Hasta el momento aprovechamos los días de trabajo para terminar de resolver anteproyectos, ingenierías pendientes y pliegos de licitación de obras en marcha. A la vez, avanzamos en ajustes y nuevos desarrollos de nuestro sistema de gestión para obras que en los próximos meses comenzaremos a ofrecer a los distintos actores de nuestra industria (arquitectos, desarrolladores, empresas constructoras, contratistas y proveedores) “.

ESTRATEGIAS

Para afrontar los próximos meses -mientras dure el pico de la crisis y hasta que se normalice la situación- las empresas están haciendo “control de caja y cuidando el pago de salarios para mantener las fuentes de trabajo y los equipos. Pero, además de mirar Las empresas puertas adentro con responsabilidad, es un buen momento para reemplazar los proyectos dados que el mercado cambia mucho y lo que era adecuado para el mundo anterior, es posible que no sea el mar para el que vende. Entramos en un paradigma diferente, con gran impacto sobre los productos inmobiliarios “, sostuvo Tabakman. 

Justamente con la mirada puesta más allá de las urgencias del corto plazo -y en plena cuarentena- este arquitecto presentó un nuevo emprendimiento personal: la consultora de real estate Tabakman Ortiz & Asociados. “Más allá de las preocupaciones y temores, empezamos este nuevo proyecto con el que buscamos ayudar a la industria a ponerle inteligencia al día después (de la crisis por el Coronavirus)”, destacó con optimismo.

Por su parte, para Curi, “seguramente el coronavirus influirá en el desarrollo de la economía durante todo 2020. Las dimensiones del impacto todavía no podemos medirlas pero -sumada a la pandemia- veníamos con una economía en recesión y esta combinación hará que la reactivación demore más de lo previsto. Hay muchos ajustes por hacer a la matriz económica para que nuestro país arranque. Espero que el Gobierno pueda tomar decisiones correctas que ayuden a la generación de empleo genuino porque de esta situación salimos solamente trabajando”.

En tanto, Guido señaló: “Para poder tomar previsiones serias deberíamos tener un panorama más claro de cómo y cuándo terminará esta coyuntura. Hoy nos encontramos en el medio del océano, a merced de la corriente, y sin nociones ciertas de hacia dónde y a qué distancia estamos de tocar tierra. Resulta imposible hacer previsiones en ese contexto”.

VENDER EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS

Más allá de las desarrolladoras, se prevé que la crisis golpeará fuerte a las inmobiliarias. En especial, a aquellas que dependen de cuentapropistas, profesionales independientes o pequeñas empresas, sin suficiente espalda como para atravesar el vendaval. Las más grandes y con amplia trayectoria en el mercado, probablemente resistan mejor. Si bien en épocas de incertidumbre como la actual, no hay fórmulas que aseguren el éxito.

Gabriela Goldszer, la experimentada directora de Ocampo Propiedades, contó: “Estamos llevando las actividades en forma cuasi normal pero, obviamente, bajo la forma de home office. Nos reunimos a través de plataformas mientras esperamos que todo se normalice y que la recuperación del mercado se concrete lo antes posible. No obstante, de prolongarse la situación, estamos analizando con seriedad distintas alternativas para estar preparados. Estamos confiados en que superaremos una vez más esta coyuntura, así como lo hicimos en otras crisis que vivió el sector a lo largo del tiempo, si bien ésta no es estrictamente comparable”.

Por estos días, desde Ocampo continúan la comunicación del equipo de Ventas con los clientes y prospects y trabajan en forma remota con desarrolladores “para proseguir la configuración y optimización comercial de nuevos proyectos”.

Según advirtió Sebastián Sosa, presidente de ReMax Argentina y Uruguay, hay que tener en cuenta que “en origen, el mercado inmobiliario no es online; a diferencia de otros países, en Argentina en su mayoría el trabajo es presencial y por el momento no hay firmas electrónicas (digitales) por lo que -al estar guardados- se ve un impacto en la generación de negocios y esto, a su vez, en la vida de todas las personas que forman parte de la red. Ante esta situación, diagramamos una nueva forma de trabajar y de distribución de roles para que todos puedan colaborar y afrontar en equipo esta nueva realidad. Además, estamos muy activos desde la formación y capacitación online y poniendo a funcionar al máximo nuestra creatividad”. 

Sobre las proyecciones, Sosa prevé que “esta situación durará -como mínimo- un mes más” durante el cual “el principal objetivo es acompañar a los emprendedores de la red para estar más juntos que nunca y ayudarnos. A medida que vayan pasando los días, será cada vez más desafiante la situación y la idea es ser un agente positivo y optimista dentro de la sociedad. La clave está en ponernos en los zapatos del otro. La filosofía de trabajo de la compañía es trabajar en cadena, con compromiso y apoyarnos. Sabemos que esto tendrá un impacto en la economía de las empresas y de las personas, y todos tenemos que ser responsables y trabajar en equipo. Desde la empresa, tomamos el compromiso de acompañar y cuidar a los emprendedores y, a su vez, vamos a ser comprensibles con aquellos que tengan un compromiso con nosotros. Estamos intentando respetar todos los acuerdos que están pautados. Tenemos que buscar un equilibrio en el que todas las partes salgan lo menos afectadas posibles. Todos estamos en la misma situación, que es encadenada, y solo podremos salir trabajando juntos. A su vez, es importante ir paso a paso, no aventurarnos ni adelantarnos a lo que pasará mañana. Es importante no entrar en desesperación e ir analizando la situación día a día”.

Asimismo, este directivo recomendó aprovechar el tiempo para “estar cerca del cliente, llamarlo y estar atento a sus necesidades; actualizar base de datos y reordenarla; y reorganizar la rutina. Siempre hay tareas o cuestiones administrativas que tendemos a postergar y esta situación nos da la oportunidad de tener tiempo para hacerlas. Además, dedicarle tiempo a capacitarse y formarse, estudiar, leer, adquirir nuevas competencias y habilidades. De toda crisis, se puede sacar un aprendizaje. Lo que sucede se puede ver como un desastre o como una oportunidad, algo que nos transformará, que nos ayudará a cambiar, a ser una sociedad mejor y a ser mejores personas. Yo, claramente, elijo ver esta situación como una gran oportunidad para el mundo. ¡Depende de nosotros!”.

Nota publicada en comunidadrealestate.com el 31/03/2020